Columna de opinión: Un nuevo equilibrio

Por Francisco Reyes Castro, Seremi de Gobierno Región de Los Lagos

Desafíos tan importantes para Chile son la descentralización y el Proceso Constituyente anunciado por la Presidenta Michelle Bachelet para septiembre de este 2015.

Y es que ambos vienen aparejados de condiciones trascendentales como el fortalecimiento de las capacidades locales, el empoderamiento, el ejercicio de derechos, la participación ciudadana y el respeto y rescate de lo nuestro, del patrimonio cultural Vivo y Permanente.

Nuestro Chile y territorio diverso merece y exige ese punto de partida. Poner en valor lo local, desde lo más profundo, desde las tradiciones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a descendientes, permite a sus comunidades enfrentar con acciones la ahogante globalización y contribuir al diálogo y respeto hacia otros modos de vida.

El proceso de empoderamiento de las regiones y sus gobiernos locales, así como la construcción de una Nueva Carta Fundamental, requieren de ese entendimiento basado no sólo en la aceptación sino también en la valoración de lo diferente, de culturas y organizaciones que son parte de este Chile pero con sus propias tradiciones, rituales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativas a la naturaleza y el universo.

Por eso es que nos convoca desarrollar desde la Secretaría Regional Ministerial de Gobierno un trabajo de fortalecimiento de capacidades, liderazgo, comunicación con el Estado y Participación Ciudadana con más de 10 mil dirigentes y dirigentas sociales en el territorio; cada uno con sus realidades y particularidades. Lo hemos hecho a través de la ejecución de proyectos vía fondos concursables que rescatan los intereses e inquietudes de las propias organizaciones; con un diálogo social permanente y también por medio de las Escuelas de Gestión Pública para nuestros líderes y lideresas interesados en la capacitación y en el acceso a la oferta pública y su vinculación con el Estado.

El trabajo gubernamental con un tejido social diverso, de jóvenes, adultos, adultos mayores, dirigentes deportivos, voluntariado, gremios y asociaciones, agrupaciones urbanas y rurales, nos ha permitido identificar una masa crítica ávida de participación ciudadana a partir de este despertar de capacidades y talentos.

Es por ello, y porque los desafíos del país y que encausa el Gobierno requieren de esa ciudadanía organizada, es que este año hemos gestionado la realización de Diplomas en Gestión Pública para dirigentes y dirigentas sociales que impartiremos desde junio en conjunto con la Universidad de Los Lagos y con el apoyo de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina, y el Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA Remehue.

Ya iniciamos el proceso de inscripción de alumnos y alumnas y creemos que esta instancia será una contribución a estos grandes procesos de participación a partir de nuestra diversidad regional y de su gente.

Y es que en este fructífero caminar por la organización también aprendemos de grandes experiencias a partir del intercambio y la puesta en común. Junto a la apertura del proceso de fondos concursables 2015, en pocas semanas terminaremos con el cierre de los proyectos 2014 y donde destaca una iniciativa de patrimonio inmaterial mapuche presentado por la comunidad indígena Kui Kui Huenu (o Puente Alto), El Escudo, comuna de Puerto Octay.

El proyecto para la publicación de un libro de hierbas medicinales huilliches fue adjudicado a través del Fondo de Fortalecimiento de Organizaciones de Interés Público de nuestro Ministerio y hoy no sólo es un gran aporte en la promoción de usos y costumbres de la medicina ancestral, sino también una experiencia concreta de ese valor integrador, representativo y comunitario del patrimonio.

Destaca y promueve la cultura pero también el ejercicio cívico de nuestras comunidades indígenas a partir de su identidad. Una muestra de respeto que nos lleva a repensar una vez más en nuestros sistemas de convivencia y los desafíos de diálogo que tiene Chile.
Para los mapuches, la enfermedad se produce cuando se rompe un equilibrio que involucra a la persona, los otros, a la comunidad, el medio ambiente, las fuerzas y espíritu del universo.

Y es quizás estas grandes experiencias de organizaciones y en particular este libro de rescate y cuidado de las plantas medicinales sean también parte de la búsqueda de un equilibrio necesario para el avance de la organización y su incorporación real en las transformaciones que demanda el país.

Check Also

Mujeres huilliches de Forrahue se organizan para rescatar prácticas ancestrales y potenciar sus emprendimientos

Contribuir a la autonomía económica pero también a revitalizar saberes ancestrales y fortalecer el tejido …

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

X3